La diferencia con un asistente conversacional es la capacidad de actuar. Un agente puede consultar una API, leer un archivo, escribir en un CRM o repetir un paso hasta lograr el resultado.
Esa autonomía es útil y también es el riesgo: un agente que se equivoca no entrega una respuesta incorrecta, realiza una acción incorrecta. Conviene limitar qué puede tocar y revisar lo que hace.
En marketing empiezan a usarse para investigación de mercado, clasificación de prospectos y mantenimiento de catálogos.
En inglés: AI Agent
Este término forma parte del glosario de marketing digital de Do It Marketing.

