Es el modelo natural de la publicidad de alcance: pagas por aparecer. Se usa en display, video y campañas de marca, donde el objetivo es que te vean, no que hagan clic de inmediato.
Compararlo con el costo por clic no tiene sentido, porque miden cosas distintas. Un CPM bajo con cero interacción puede ser más caro en la práctica que un CPM alto que genera recuerdo de marca.
Para juzgarlo hacen falta métricas de cobertura: a cuánta gente distinta llegaste y cuántas veces vio el anuncio cada una.
En inglés: Cost Per Mille (CPM)
Este término forma parte del glosario de marketing digital de Do It Marketing.

