Se llama embudo porque en cada etapa queda menos gente que en la anterior. Medirlo por etapas, y no solo el resultado final, muestra dónde se pierde la oportunidad.
El recorrido real casi nunca es lineal: la gente entra, sale, compara y regresa semanas después por otro canal. El embudo es un modelo para decidir dónde intervenir, no una descripción fiel del comportamiento.
Lo más rentable suele estar en el paso con más caída, no en traer más tráfico a la boca del embudo.
En inglés: Conversion Funnel
Este término forma parte del glosario de marketing digital de Do It Marketing.

