Se instala una sola vez un contenedor, y a partir de ahí las etiquetas se agregan, modifican y desactivan desde una interfaz, con control de versiones y vista previa.
La ventaja operativa es clara: marketing deja de depender de un despliegue para cambiar una medición. La contrapartida es que un contenedor mal gobernado acumula etiquetas que nadie recuerda haber puesto.
Conviene revisarlo periódicamente: cada etiqueta activa carga código de un tercero y tiene implicaciones de rendimiento y de privacidad.
En inglés: Google Tag Manager (GTM)
Este término forma parte del glosario de marketing digital de Do It Marketing.

