El SEO clásico compite por una posición en una lista de enlaces. El GEO compite por ser la fuente que el modelo usa para redactar su respuesta, y por aparecer citado en ella.
Lo que cambia en la práctica: la unidad que importa deja de ser la página y pasa a ser la afirmación. Una definición clara, autocontenida y atribuible es más fácil de extraer que tres párrafos de rodeo.
Sigue dependiendo de lo de siempre (que la página exista, se pueda rastrear y sea confiable) más algunos añadidos: datos estructurados, respuestas directas al inicio de cada sección y datos propios que nadie más pueda citar.
En inglés: Generative Engine Optimization (GEO)
Este término forma parte del glosario de marketing digital de Do It Marketing.

