Se calcula dividiendo conversiones entre el total de visitas o de clics, según lo que estés midiendo. Cambiar el denominador cambia la cifra, así que conviene decir siempre respecto a qué se calcula.
No existe un valor «normal» transversal: depende del sector, del precio, de la intención del canal y de lo que cuente como conversión. La comparación útil es contra tu propio histórico y entre segmentos.
Cuando cae de golpe, la causa suele ser técnica antes que creativa: un formulario roto, un paso de pago con error o una etiqueta de medición que dejó de disparar.
En inglés: Conversion Rate (CVR)
Este término forma parte del glosario de marketing digital de Do It Marketing.

