Se representa por etapas (descubrimiento, consideración, decisión, uso, recompra) y en cada una la persona busca algo distinto. En la primera quiere entender su problema; en la tercera quiere precios, plazos y pruebas.
El recorrido real no es lineal: la gente entra, compara, se va y vuelve semanas después por otro canal y otro dispositivo. Por eso la última interacción se lleva un crédito que rara vez le corresponde entero.
Su utilidad práctica es detectar huecos: normalmente sobra contenido de la etapa de descubrimiento y falta el que resuelve las dudas de quien ya está a punto de decidir.
En inglés: Customer Journey
Este término forma parte del glosario de marketing digital de Do It Marketing.

